Unidad 9: Invasiones Germanas (Gª e Hª)

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I. LOS PUEBLOS GERMÁNICOS

Los germanos llamados bárbaros por los romanos, se organizaban en tribus que vivían de la agricultura y la ganadería.
La población barbara establecieron en Europa luego de la caída del Imperio Romano de Occidente.

Entre los siglos III y XI se producen grandes migraciones de pueblos bárbaros («extranjeros» para los romanos) que llegaron a Europa del sur y a la zona del Mediterráneo.

Al desaparecer el Imperio Romano de Occidente, el oeste europeo se dividió en un conjunto de reinos germánicos autónomos, desapareciendo la idea de un estado único y centralizado, en su lugar surgieron varios pequeños estados que rivalizaron entre sí.
Los nuevos reyes nunca pensaron en destruir la organización de Roma; simplemente sustituyeron la autoridad romana por la suya. Por eso en estos reinos todo lo romano pervivió.
Primero fueron los germanos (desde el siglo IV), que migraron e invadieron el Imperio Romano Occidental, dando origen a los reinos germánicos: francos, visigodos, vándalos, etc. Así se produjo la germanización de Europa, o adopción de los elementos culturales de los pueblos germanos:
1) En un primer momento eran arrianos (cristianos que rechazan la trinidad: Dios, Cristo y Espíritu Santo como la misma persona). Luego se convirtieron al catolicismo. El rey Franco Clodoveo en el 496 y el rey visigodo Recaredo I en el 589.

Los reinos que se crearon fueron los siguientes:
El reino Vándalo de África
Tras arrasar las Galias y saquear España, los vándalos se establecieron en el norte de África (428). Hasta su conquista por Justiniano (año 553).

El reino Ostrogodo de Italia
En el año 493, los ostrogodos, dirigidos por el rey Teodorico forman un poderoso reino en Italia. Este rey hizo todo lo posible por facilitar la unión entre los ostrogodos y romanos. Tras su muerte, el emperador Justiniano conquisto Italia y puso fin al reino ostrogodo (553). Posteriormente los lombardos conquistaron el norte de Italia y formaron el reino de Lombardia.

La Heptarquía
En las Islas Británicas, anglos, sajones y jutos crearon siete reinos. A esto se llamó la heptarquía. En el año 827 el reino juto de Wessex, conquisto a los otros reinos y unificó las Islas Británicas.

El reino Franco.
Los francos se establecieron en las antiguas Galias (actuales Bélgica y Francia). La conversión de Clodoveo al cristianismo facilitó la expansión de los francos, pues la Iglesia Católica, poderosa en ese tiempo, dio todo su apoyo a este gobierno.El reino Visigodo.
En un primer momento, los visigodos ocupaban la región sur de las Galias, hasta que fueron expulsados por los francos y se desplazaron a la Península Ibérica. El rey Leovigildo expulsó a los vándalos, derrotó a los bizantinos y ocupó toda la Península Ibérica.

Economía y organización política

La agricultura continuó siendo la actividad más importante, mientras que el comercio y la circulación de la moneda sufrieron un gran retroceso. Pero hubo importantes modificaciones:

  • Las monarquías, en principio electivas, se hicieron hereditarias en algunos reinos. De esta manera se introdujo el concepto de patrimonial de la monaraquía.
  • Se perdió el concepto de ciudadano por la encomendación o fidelidad personal. Los monarcas germanos no tenían gobernadores de provincia, jueces o ministros; soló contaron con la ayuda de las condes de Palacio, aristócratas ligados a los monarcas por amistad o parentesco.
  • La legislación perdió importancia. Los monarcas germanos carecían de leyes escritas, se regían por la costumbre.

Religión

Los germanos fueron al principio paganos, adoraban a las fuerzas de la naturaleza, su divinidad principal era Odín (dios de la guerra), pero posteriormente sus reyes se fueron convirtiendo al cristianismo, facilitando  así la integración de la población romana y germana.
Esto ocurrió con Clodoveo, en Francia y con Recaredo en la España visigoda.

Cultura y arte

Con los germanos, la cultura del Occidente europeo sufrió un retraimiento general. Soló la Iglesia conservó y transmitió las creaciones romanas a través de los monasterios y de las escuelas episcopales.

El arte también sufrió un notable retroceso, fue una copia ingenua del arte romano. Entre los monumentos a destacar están: el mausoleo de Teodorico, en Ravena y el baptisterio de San Juan en Poitiers.
En cambio, la orfebrería tuvo un gran desarrollo y prevaleció sobre la arquitectura y la escultura.

II. EL REINO VISIGODO DE HISPANIA.

La península Ibérica a comienzos del siglo V presentó la invasión de varios pueblos bárbaros como los suevos y vándalos, de ascendencia germánica y los alanos, de origen asiático. Poco después los visigodos, firman un pacto con Roma (416 d. C), con la finalidad de expulsar de Hispania a los invasores anteriores.
El reino visigodo, se estableció en el sur de Francia. A la caída del Imperio romano, los suevos se situan en Gallaecia (actual Galicia y Norte  de Portugal) y al norte de los Pirineos el reino visigodo de Tolosa. El Sur es ocupado por el Imperio bizantino de Justiniano.


Tras la derrota de los visigodos en Vouillé por el rey franco Clodoveo (507 d.C.), los visigodos se desplazaron a la península Ibérica, trasladando la capital a Toledo.

El Reino Visigodo de Hispania

Sin embargo, los visigodos no eran sino una minoría frente a la población hispanoromana.
Con el traslado de su capital a Toledo, el reino visigodo se sienta definitivamente en el territorio ibérico.
Leovigildo, eliminó el reino suevo de Gallaecia y luchó contra los vascones.
Su hijo Recaredo, logra posteriormente la unificación religiosa al convertirse del arrianismo al catolicismo. Ello supuso la unificación no sólo religiosa, sino también social de la población de Hispania.

Suintila expulsó a los bizantinos de las costas peninsulares.

Posteriormente el monarca Recesvinto, promulga en el 654, el Líber Iudicum o Fuero Juzgo, que se basaba en los Principios del Derecho romano. Con ello se constituye la unificación jurídica de toda la población hispanorromana y los visigodos, no habiendo diferencias sociales.
A nivel económico, con los visigodos, se produce un decaimiento de la actividad económica . En la Hispania visigoda predominaba el mundo rural. El sector dominante, del que formaban parte la aristocracia hispanorromana y los nobles visigodos, era la posesión de grandes territorios.
Los artesanos y los pequeños comerciantes vivían en las ciudades y el campesinado, trabajaba como colonos en las tierras de los poderosos o de la Iglesia. También subsistían los servi o esclavos.
Los reyes tenían fideles regis y gardingos, que eran vasallos. La cultura visigoda, fuertemente impregnada de la tradición romana, estaba, no obstante, claramente al servicio de la religión romana.

Organización del poder del Reino Visigodo

La monarquía visigoda , se apoyaba en unos cimientos muy débiles, pues los reyes no accedían al trono por vía hereditaria, sino por elección de los poderosos, los cuales debían escoger a gentes de estirpe goda y con buenas costumbres (VI Concilio de Toledo). Ello podía suponer acciones violentas muy frecuentes contra los reyes.
Existían dos instituciones muy importantes: el Aula Regia y los Concilios. El Aula Regia estaba integrada por magnates próximos al rey, con la función de asesorar al monarca. Los Concilios eran instituciones eclesiásticas, pero  desempeñaban un papel político, al ser convocados por el rey.

Caída del Reino Visigodo

Entre el siglo VII y VIII se produce una profunda crisis: la peste causó gran mortandad (año 693), las malas cosechas incrementaron el bandolerismo, numerosos campesinos, agobiados por la presión fiscal, huían de sus predios (vida rural). Pero la crisis fue tan grande que se produjo casi una guerra  civil, al enfrentarse dos familias nobles visigodas por querer ocupar el trono: Chindasvinto (Don Rodrigo) y Wamba, provocando la invasión de los musulmanes.

La Batalla del Rio Guadalete, supuso el fin del reino visigodo en Hispania

III. EL FIN DEL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE

En el 410 las tropas del visigodo Alarico saquearon Roma, causando una conmoción general en todo el Imperio. Pero la ilustre historia del Imperio romano de Occidente vivió su último capítulo en el año 476 en Ravena, ciudad que desde hacía unas décadas era la capital del mismo Imperio. El general bárbaro Odoacrose hizo con el gobierno de Italia, tras destituir y desterrar a Rómulo Augusto, el último emperador, un joven que por su debilidad se ganó enseguida el apodo de «Augústulo», el pequeño Augusto. La figura de Rómulo Augusto quedó empequeñecida, difuminada; fue una marioneta en manos de uno y otro, un instrumento más de sus juegos de poder.

IV. EL FIN DEL IMPERIO ROMANO DE ORIENTE.

Origen del Imperio Bizantino.
Cuando el Emperador Teodosio, consciente de lo costoso y difícil que resultaba mantener la seguridad de las fronteras del Imperio, decidió en el año 395 d.C., dividirlo en dos partes: una oriental y otra occidental. El Imperio Romano de Oriente fue entregado a su hijo Arcadio.
El Imperio Romano de Occidente, no pudo soportar los insistentes ataques germanos, desapareciendo en el año 476 d.C. Por el contrario el Imperio Romano de Oriente, también conocido como Imperio Bizantino, consiguió perdurar hasta el año 1453, cuando los Otomanos invadieron la ciudad de Constantinopla.

El Imperio Bizantino, resistió a las invasiones germanas y se mantuvo durante toda la Edad Media. El poder político estaba centralizado en el Emperador y en su la capital, Constantinopla.

Constantinopla.
Cuando Teodosio dividió el Imperio, otorgó la capitalidad del Imperio Romano Oriente, a Bizancio, que tras la restauración de la ciudad por parte de Constantino, quien la llamó Nueva Roma, pero pronto se la comenzó a llamar Ciudad de Constantino =  Constantinopla.
Bizancio había sido una antigua colonia griega, fundada por el Rey Bizas, según relata la mitología griega.
Constantinopla, se encontraba en un punto estratégico, era la puerta de entrada de Europa a Asia. Pasando del Mediterráneo al Mar Egeo y desde ahí a través del estrecho de los Dardanelos, llegamos a Constantinopla, por último atravesando el estrecho del Bósforo llegamos al mar Negro. Una ubicación estratégica como punto de tránsito y de comercio entre Europa y Asia Menor.
Llegó a ser una de las ciudades más pobladas del mundo, debido a su gran actividad cultural y económica. Constantinopla a menudo era atacada por tribus germanas, hasta que el Emperador Teodosio II, construyó una muralla de tres muros y 12 metros de altura que rodeaba la ciudad. Las murallas tenían una longitud de 19 km entre los que se distribuían 96 torres de vigilancia.

El imperio repelió invasiones como la de los hunos o los OstrogosZenón, en el año 487, provocó a Teodorico para que invadiese Italia y matase al rey germano Odoacro a cambio de darle el gobierno de Italia, hechos que se produjo en el año 493, liberando al Imperio Bizantino de dos rivales directo, Odoacro en Occidente y de los molestos Ostrogodos, que amenazaban constantemente al imperio. Los godos acabaron con el Imperio de Occidente, para fundar un nuevo reino.

El imperio Bizantino de Justiniano
Justiniano, accedió al trono en el año 527, recibió una excelente educación militar y cuando llegó al poder quiso desarrollar una idea que había madurado a lo largo de su vida, la idea de que sólo tenía que existir un único rey para ejercer la autoridad política en todo el mundo cristiano, y ese rey debía ser el Emperador Bizantino.
Fue la etapa de mayor apogeo del Imperio. Quiso restablecer las fronteras de todo el Imperio Romano. Por la frontera Oriental, derrotó al Imperio Persa, en la batalla de Dara (530 d.C) y trató de conquistar el Imperio de Occidente.
Sus generales Belisario y Narsés, conquistan las provincias romanas del norte de África. en manos de los vándalos; recuperan las islas de Córcega, Cerdeña y Baleares. Se anexiona Dalmacia y en el año 536 entran en Roma.

Aprovechando en el año 552, unas luchas internas de los Visigodos en Hispania y recuperan gran parte del sur de Hispania, provincia que mantiene hasta el año 620.
Por otro lado un brote de Peste (534 d.C), agravó la situación económica del Imperio, diezmando la población de Constantinopla en 1/3.

Con su muerte (565 d. C.), acabó el periodo más importante y floreciente del Imperio Bizantino.
Justino II, sucedió a Justiniano, pero fue un emperador demasiado enfermo, incapaz de administrar y hacer frente a las amenazas externas.
Le sustituye Tiberio II quien perdió los territorios de Italia a manos de los lombardos.
Los persas seguían adentrándose cada vez más a través de las provincias orientales del Imperio,
Pero serán los árabes quienes les arrebaten más de la mitad de su territorio, sus provincias africanas y orientales. Teniendo que hacer frente a los ataques musulmanes (al este y al sur), de los pueblos eslavos (al norte) que le arrebataron las provincias de Siria, Palestina y África del Norte, Hispania en manos de los Visigodos. El Imperio Bizantino se reduce a los territorios de Grecia, el sur de Italia y Asia Menor.

Cuando los turcos en el siglo XI, se apoderaron de Asia Menor, la situación se hizo crítica. A partir de este momento se puede decir que se inicia el declive del Imperio Bizantino, dándose por finalizado en el año 1453, cuando los Otomanos ocuparon Constantinopla.

Datos de la batalla:

Quiénes: El sultán Mehmed II Fatih sitió Constantinopla con un ejército de 120.000 hombres, frente a los 10.000 defensores cristianos griegos e italianos bajo el mando del emperador Constantino XI.
Cómo: Los turcos utilizaron por primera vez enormes piezas de artillería de asedio para abrir una brecha en su gran muralla.
Porqué: Los turcos otomanos deseaban eliminar este baluarte cristiano.
Resultado: La ciudad fue tomada con un gran derramamiento de sangre, y se convirtió en la capital del Imperio otomano.

La Sociedad del Imperio Bizantino:
La sociedad, igual que en los reinos germánicos, se dividida entre una nobleza terrateniente y el resto de la población. Además había funcionarios al servicio del Emperador. Al principio su economía prosperó gracias al comercio, las rutas comerciales bizantinas unían Europa y Asia.

Organización política:
El Imperio Bizantino contó con una sólida organización política, representada por una monarquía teocrática, donde el emperador o basileus era considerado el delegado de Dios en la Tierra y un personaje sagrado. Por eso fue el jefe de la Iglesia y como tal podía nombrar a los patriarcas. Al emperador se lo representó como a los santos con la cabeza rodeada por un halo de luz.
Con un poder absoluto, el emperador fue también el jefe supremo de la administración y del ejercito bizantino. Para su acción de gobierno contaba con tres instrumentos.

  • La burocracia civil, conformada por funcionarios que eran profesionales de la administración pública.
  • El ejército, muy numeroso, integrado por soldados de diversas nacionalidades.
  • La iglesia bizantina, se encontraba subordinada al emperador. Esta característica se le conoce como césaro-papismo.

 La economía:
Bizancio fue uno de los centros económicos más importantes del mundo medieval. La economía bizantina fue mayoritariamente agraria. Las grandes propiedades agrícolas estaban en manos de la Iglesia y la aristocracia.
Por otro lado, Bizancio desarrolló un importante comercio internacional. Los artesanos bizantinos fabricaban a su vez numerosas piezas que se vendían al extranjero. Por ello, la moneda bizantina, el besante, fue aceptada en todos los mercados de la Edad Media hasta el siglo XI. Se trato por lo tanto de una moneda internacional.

Religión y Cultura:
Hacia el año 528, se codificó el Derecho Romano en el Código de Justiniano o Corpus Iuris Civilis, un código civil que no solo regulaba las relaciones patrimoniales de los ciudadanos, como ocurre con el actual Derecho Civil, sino que además se ocupaba de delitos criminales o de orden público y privado.

El arte bizantino se caracteriza sobre todo por su arquitectura y en concreto por sus basílicas con cúpulas (cubiertas semiesféricas), y por su rica decoración con mosaicos (formados por piedrecitas o teselas de colores) e iconos (pinturas de santos o, Cristo que usa pan de oro).

Sus iglesias tenían planta de cruz griega con cúpula sobre pechinas. La principal construcción bizantina fue la Basílica de Santa Sofia, en Constantinopla o la Basílica de San Marcos de Venecia.

Los bizantinos combinaron elementos de todas las culturas del Imperio: grecorromano, oriental y cristiano. Se crean grandes bibliotecas con recopilaciones de las grandes obras clásicas.
En términos de religión, el emperador bizantino era el patriarca de Constantinopla, es decir el jefe de la Iglesia y del Estado, era el líder espiritual de la mayoría de los cristianos orientales.

Su caída supuso un verdadero shock para el mundo cristiano, que veía cómo las puertas de Europa se habrían para los otomanos. Asimismo, la caída de Constantinopla suponía el fin de un Imperio que había durado más de mil años y al que, pese a los reclamos del Sacro Imperio Romano Germánico, se seguía considerando en buena medida como los herederos más directos del célebre y glorioso Imperio Romano. El final del Imperio Bizantino supuso un duro golpe para la Cristiandad Occidental, pues con él desaparecía un símbolo político, ideológico, religioso y cultural sino que ponía de manifiesto el peligro otomano, que podía adentrarse en Europa, llegando incluso hasta las puertas de Viena.
Como curiosidad, podemos ver algunas imágenes referidas al Imperio Bizantino.

Web consultadas:
https://www.profesorfrancisco.es/2011/03/la-edad-media.html
https://historiaespana.es/edad-antigua/reino-visigodo
https://mihistoriauniversal.com/edad-media/reinos-barbaros
https://historicodigital.com/historia-medieval.html