Unidad 5 – La Prehistoria (Gª e Hª)

Visitas de hoy: 1
Total de visitas: 21571

LA PREHISTORIA

El término prehistoria designa el periodo de tiempo transcurrido desde la aparición del 1er ser humano hasta la invención de la escritura. Al no existir documentos escritos, utilizamos restos materiales. Ejemplos: el propio cuerpo humano, instrumentos de caza, pinturas, esculturas, etc.

Las fuentes arqueológicas que podemos utilizar para estudiar el el Paleolítico son:

  • Los fósiles humanos. Se deben diferenciar las distintas razas, su ubicación en la geografía y por supuesto el espacio temporal en el que vivieron.
  • Las herramientas e instrumentos que han sido recuperados, normalmente fabricados en piedra o hueso nos permiten conocer mejor a cada especie humana, su comportamiento y habilidades.
  • El arte que crearon las poblaciones humanas del Paleolítico. Su finalidad siempre estará en discusión, pero no cabe duda que del genio artístico de muchos de los creadores de las obras que nos han llegado.

ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL SER HUMANO = Hominización

El proceso de hominización  es el conjunto de cambios biológicos que llevaron a algunos  primates primitivos a evolucionar hasta dar lugar a los hombres modernos.  Los cambios más importantes fueron: la marcha bípeda, el aumento de la capacidad craneal y del cerebro, la disminución de la mandíbula y la aparición del lenguaje. La causa fue la sucesión de mutaciones genéticas. Con las mutaciones aparecen nuevas características y nuevas especies. Algunas mutaciones suponen pequeños cambios otras al contrario son grandes saltos evolutivos. Después de los cambios las especies peor adaptadas al medio van desapareciendo, a esto se llama selección natural
Esta teoría considera a los seres vivos como el resultado de un proceso de cambio y transformación. Esto ha durado millones de años. Fue propuesta por el naturalista Británico Charles Darwin.
Las ideas de Darwin se han aplicado al hombre, por tanto, éste ha sido el resultado de un proceso evolutivo. Los chimpancés, los gorilas y los hombres tenían un antepasado común.
Por lo que sabemos hasta ahora su origen se remonta hasta unos 200 millones de años en los que surgien los primates. Estos se separaron dos grandes familias: los póngidos y los homínidos. Los primeros homínidos fueron los Australopitecos, de los cuales desciende el homo, género al cual pertenecemos nosotros. Los póngidos siguieron evolucionando hasta dar lugar a los actuales gorilas y chimpancés.
Los cambios más importantes del proceso de hominización fueron:

  • Marcha bípeda de forma natura andamos de forma natural sobre nuestras dos extremidades inferiores, ya que su columna cada vez se hizo menos arqueada. De esta forma quedan libres las extremidades superiores y se podían usar para otras cosas. Además contamos con un pulgar que se opone la resto de dedos en un grado mayor que el resto de los primates.
  • Aumento de la capacidad craneal y del cerebro.  Simultáneamente, la frente se fue haciendo plana y más extensa. 
  • Disminución del tamaño de la mandíbula y de los dientes y aparición del mentón
  • Cambios fisiológicos permitieron la aparición de un lenguaje complejo y rico en sonidos. Esto facilitó la cooperación entre los individuos.

Los homínidos comenzaron su evolución hace 15 millones de años hasta el hombre actual Siendo estas las etapas o especies que han ido desarrollándose hasta el momento actual:

El Australopithecus, es considerado como el primer homínido bipedo. Poseía mandíbulas poderosas y fuertes molares, sus miembros largos. Cerebro con un volumen inferior a los 400 cm3. Altura no suprior a 1,20 m y 30 kg de peso. El primer Australopithecus fué encontrado en Etiopía y fue llamada Lucy.

Homo habilis: Por las variaciones climáticas que conocemos, sabemos que fue propicia para el crecimiento de los pastizales, lo que obligó a adoptar una posición más erguida, ya que debían parar sobre sus pies para divisar posibles peligros, incluso se cree que pudo haber hablado. Tenían un cerebro más grande. Su característica más importante fue el cambio en su forma de alimentación, ya no sólo comían frutas y vegetales sino también animales, el Homo Habilis, se hizo carroñero. Fueron hallados restos fósiles en Tanzania, junto a los primeros utensillos. Antigüedad: 2 millones de años.

Homo Erectus: Es considerado durante un tiempo como el representante directo del hombre, pero hoy se sabe que muchos austratopithecus anteriores poseían rasgos semejantes.
Son los primeros homínidos que se distribuyeron ampliamente por la superficie del planeta. Las caracterísitcas del Homo Erectus es un cuerpo alto, espesa cejas y gran musculatura. Poseían un cerebro mayor que el del homo habilis, alrededor de 1.100 centímetros cúbicos. Descubrieron el uso del fuego y fabricaron la primera hacha de mano. El primer homo erectus fue encontrado en Java (Oceanía) a fines del siglo pasado. Antigüedad: 1.5 millones de años.

El Homo Sapiens es una especie de primate perteneciente a la familia de los homínidos. Se consideran Homo sapiens de forma indiscutible a los que poseen tanto las características anatómica de las poblaciones humanas actuales como lo que se define como «comportamiento moderno» y entra dentro del proceso de hominización del hombre. Los restos más antiguos de Homo sapiens son los de Omo I, llamados hombres de Kibish, (Etiopía) con 195 000 años.
Hace 70 millones de años, entre los animales mamíferos, se desarrollaron distintos tipos de monos llamados primates. Los primeros primates eran de tamaño pequeño, de hábitos nocturnos y arborícolas, pero poco a poco fueron evolucionando, hasta llegar a conseguir unas características anatómicas, que en su conjunto, permiten identificarlos.

Características del Homo Sapiens


Cráneo de un Homo Sapiens

Con un mayor volumen craneal de entre 1.500y 1.600 cm³, una frente más alta ya que carecían de arco supraorbital, la mandíbula corta, los dientes pequeños y la barbilla pronunciada, el aspecto del nuevo homínido era totalmente distinto del de sus antecesores y parientes.
Poseía ya una gran capacidad para la asociación de ideas y para el habla, derivada de su arquitectura craneal, y esto, sin duda, le dio cierta ventaja frente a las subespecies arcaicas de Homo sapiens con las que llegó a convivir y sobre las que, genéticamente, acabó imponiéndose.
Gracias a su capacidad de adaptación, a su superioridad cultural y a su evolucionada organización social, la población de Homo sapiens pronto comenzó a crecer y a expandirse con éxito por otras regiones de África y de Eurasia.
El Homo sapiens abandonó por primera vez el Viejo Mundo y comenzó un periodo de colonización en tierras jamás pisadas por otro homínido, llegó a Oceanía hace unos 55.000 años e incluso el continente americano sobre unos 40.000 años aproximadamente.

El Homo Sapiens posee una serie de características comunes a la rama de la que procede primate, vamos a enumerar cuales son las principales:

  • Manos y pies con cinco dedos.
  • Pies plantígrados.
  • Pulgar oponible en manos y pies (algunas especies, como el hombre, han perdido la capacidad de oponer el pulgar del pie).
  • Clavículas presentes.
  • Uñas planas en lugar de garras.
  • Visión a color.
  • Articulaciones del hombro y del codo bien desarrolladas.
  • Hemisferios cerebrales bien desarrollados.
  • Visión binocular (en diferentes grados).
  • Órbitas oculares rodeadas de hueso.

Herramientas:
El hallazgo en un yacimiento de Sudáfrica de unas pequeñas cuchillas de piedra tallada, de menos de 50 mm, utilizadas en la elaboración de utensilios, lanzas o flechas, indican que el humano moderno disponía ya de la habilidad necesaria para diseñar herramientas complejas. La tecnología empleada consistía en producir largas y finas hojas de piedra que eran romas en un lado para poder ser acopladas a ranuras esculpidas en madera o piedra. Con ello se fabricaban armas ligeras que podían ser utilizadas como proyectiles, tales como flechas en un arco o propulsores de dardos que dan una gran ventaja sobre otras armas manuales ya que aumentan el alcance del tiro, disminuyendo el riesgo de resultar herido.

Las primeras herramientas fueron toscas hachas de mano talladas en ambas caras. Luego fueron creando otros instrumentos de piedra, madera o hueso que servían para despedazar animales, cortar, coser pieles o trabajar madera y hueso. Posteriormente inventaron el arco y la flecha. Estas herramientas de piedra eran talladas de distintas maneras para conseguir adaptar cada una de ellas a la función que se le iba a dar. La forma más habitual de tallar estas piedras era la llamada percusión: se golpeaba una piedra, generalmente sílex, con otro material más duro para conseguir desprender lascas de la piedra original y crear así filos cortantes de distinto tamaño y filo.

Imágen o reproducción de algunas armas del paleolítico.

Estas primeras herramientas de piedra eran talladas de distintas maneras para conseguir adaptar cada una de ellas a la función que se le iba a dar. La forma más habitual de tallar estas piedras era la llamada percusión: se golpeaba una piedra, generalmente sílex, con otro material más duro para conseguir desprender lascas de la piedra original y crear así filos cortantes de distinto tamaño y filo.
El bifaz era un útil con forma de almendra, tallado por ambas caras y acabado en punta, conceptualmente muy avanzado respecto a herramientas anteriores como el canto tallado y que servía para realizar multitud de tareas, como cortar pieles, cavar, desollar animales o romper diversos materiales. Esta herramienta se fue especializando con el tiempo y se siguió utilizando durante todo el periodo, haciéndose cada vez más complejo y llegando a evolucionar hacia otro tipo de útiles, como las primeras puntas de lanza o cuchillos cada vez más funcionales.
Sin embargo, los cada vez más complejos bifaces no fueron las únicas herramientas utilizadas por los primeros homínidos. Pese al protagonismo de estos, también fueron muy populares útiles como los hendidores, los arpones, las agujas, las azagayas, los raspadores o los llamados perforadores, por citar solo algunos ejemplos. 

La aparición del Lenguaje
Al parecer fue en la era de Neandertal cuando se inició el lenguaje, pero hasta la aparición del Homo sapiens no se dio una evolución lingüística significativa.
El lenguaje humano puede contar con 30.000 ó 40.000 años de existencia. No es posible saber si hubo una primera y única lengua, ni cuáles fueron sus sonidos, gramática y léxico. La lingüística histórica, que se encarga de descubrir y describir cómo y por qué surgieron las lenguas, apenas puede sugerir algunas hipótesis para explicar esta evolución.

Los chimpancés tienen la mandíbula mucho más larga que la laringe, esta circunstancia les impide hablar, pero lleva aparejadas otras aptitudes como que son perfectamente capaces de tragar y respirar al mismo tiempo, lo cual es una habilidad común a todos los mamíferos que los homo sapiens disfrutan al nacer, pero van perdiendo conforme se desarrollan.
Para que una especie tenga la capacidad de articular sonidos se necesitarán más modificaciones morfológicas. En los mamíferos, por ejemplo, la orofaringe y la laringe, se encuentra en la parte alta de la garganta, de modo que la glotis puede cerrar la tráquea de forma estanca al beber e ingerir comida. 
Por ejemplo la elevación de la bóveda del paladar facilitan el lenguaje oral. Estudios realizados en la Sierra de Atapuerca (España), evidencian que Homo antecessor, hace unos 800 000 años, ya tenía la capacidad, al menos en su aparato fonador, para emitir un lenguaje oral lo suficientemente articulado como para ser considerado simbólico, aunque la frecuente fabricación de utensilios (por toscos que fueran) por parte del Homo habilis hace unos dos millones de años, sugiere que en éstos ya existía un lenguaje oral articulado muy rudimentario.

Tabla esquemática con las características de la Prehistoria (profesorfrancisco.es)

EL PALEOLÍTICO

O también llamado período de la piedra antigua (=lítico y  paleo= antigua). Se temporaliza desde los 2.500.000 a.C. hasta los 8000 a. C

Debido a su extensión, el paleolítico lo podemos dividir a su vez en:

  • Paleolítico Inferior: Este periodo abarca de hace 2,8 millones de años, hasta hace 127.000 años.
  • Paleolítico Medio: Abarca desde los 127.000 años hasta hace 40.000-30.000 años.
  • Paleolítico Superior: Abarca desde hace 12.000 años hasta hace 5.000 años, fecha en la que se inicia el Neolítico.

Características:

  • La piedra se usó en su estado natural, posteriormente la tallaban para fabricar armas y utensilios.
  • Aprendieron a utilizar el fuego.
  • Viven de la caza, pesca y recolección de alimentos
  • Viven en cuevas.
  • Se organizan en grupos familiares.
  • Al final de la época surgen las primeras manifestaciones artísticas.

La Vida en el Paleolítico

La lucha por la supervivencia fue, en los tiempos paleolíticos, una lucha del ser humano con el medio natural y con otras especies animales. Como la vida era muy dura, sólo una minoría de seres humanos cumpliría los 40 años de vida. En él los hombres eran depredadores, es decir, tomaban de la naturaleza lo que necesitaban. Lo hacían mediante  la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. Como tenían lo justo para sobrevivir, decimos que su economía era de subsistencia.  No vivían siempre en el mismo sitio, eran nómadas (se trasladan detrás de la caza) y se refugiaban en abrigos rocosos (cuevas  abiertas) cuevas y en cabañas. Se protegían del frió cubriéndose con pieles de animales. Para poder tener más éxito con la caza, cooperaban entre ellos formando grupos pequeños. Como estos grupos estaban unidos por lazos familiares se llamaban  clanes (con un antepasado común) o tribus (varios clanes).  

Las cuevas tenían áreas de actividades bien definidas: lugar para encender la hoguera, talleres para el trabajo de piedra, hueso, madera, etc., áreas sagradas para las ceremonias, el culto y la magia, piletas naturales para el agua. En el exterior, había zonas para trabajar y secar pieles, áreas de descuartizamiento, fuegos de protección nocturna y chozas de estación cálida. Los arqueólogos también han encontrado restos de cabañas que se usaban como vivienda. Elaboradas con diversos materiales: huesos, pieles, paja, etc.

Los grupos humanos generalmente se asentaban en ciertos lugares donde abundaba la comida, como zonas fértiles y donde vivían los animales de gran tamaño. Algunos de estos asentamientos fueron ocupados durante miles y miles de años. En esta etapa comenzó una diferenciación de labores entre hombres y mujeres. Las madres humanas estaban mucho más atadas por la crianza de sus hijos y los padres se encargaron de obtener el alimento cazando animales, una actividad prolongada y ardua.
Tenían ciertas creencias religiosas, pues se conoce que enterraban a sus muertos. Divinizaban a las fuerzas de la naturaleza (rayos, lluvia, sol) a las que necesitaban, admiraban o temían.

La alimentación del hombre prehistórico dependía de la recolección de plantas, semillas, frutos, tubérculos y otros vegetales, así como de insectos y animales pequeños. Los primeros seres humanos cazaban presas pequeñas, pero con el desarrollo de la vida comunitaria, el Homo erectus pudo convertirse en un depredador de manadas de animales salvajes o grandes, como el mamut y el bisonte, o de peces tras inventar el arpón y las redes. Los grupos u hordas vivían en cuevas que los protegían del frío y la humedad y les servían como lugar de enterramiento, de cultos y ritos. La aparición del arte rupestre convierte a la cueva en un santuario, que la convierte en el centro del universo familiar.

Los humanos del Paleolítico eran nómadas ya que debían trasladarse en busca de nuevos recursos para la caza y recolección. Así evitaban que se agotaran los recursos de un lugar.

Estos grupos de cazadores vivían en pequeños grupos llamados hordas o bandas y estaban compuestos por una o más familias. En un principio, la persona que tomaba las decisiones iba rotando. Luego esto se modificó y surgieron jefes o “cabeza de banda”: Eran personas importantes porque tomaba decisiones pero carecía de privilegios y debía trabajar como todas las demás. Por esto se las llama sociedades igualitarias.
Este modo de vida en el que iban de un lugar hacia otros evitaba que tuvieran que construir viviendas o un modo de asentamiento fijo. Así las cosas, el hombre del paleolítico vivía en cuevas o construían campamentos muy precarios con los materiales que obtenían de la naturaleza: cueros, madera, juncos, pieles, barro, huesos de animales.

Las Técnicas:  Durante el Paleolítico se inventaron técnicas como:

  • El trabajo de la piedra.
  • El control y obtención del fuego.
  • El trabajo de las pieles.

El arte: 

Las primeras manifestaciones artísticas nacieron en el Paleolítico; son las llamadas pinturas rupestres, se realizaban en el techo y las paredes de las cuevas y representan animales. En España destacan las figuras de la cueva de Altamira  en Santillana del Mar (Cantabria). Otras manifestaciones artísticas son pequeñas piezas labradas en huesos, estatuillas femeninas en marfil, hueso o piedra.

EL NEOLÍTICO

El Neolítico se originó en el Próximo Oriente, en un lugar entre los ríos Tigris y Eúfrates, denominado Mesopotamia. El término Mesopotamia significa en griego «Entre ríos». Posteriormente se extendió por otras partes del planeta. Es también llamado período de piedra nueva (=lítico y neo= nueva): Se temporaliza desde los 8000 a. C. a los 4.000 a. C.

Características:

  • Los utensilios eran de piedra tallada.
  • Se descubrió la ganadería y la agricultura.
  • Aparecen los primeros poblados estables.
  • Se confeccionan las primeras piezas de cerámica.

La vida en el Neolítico.
Unos 10.000 años atrás, el camino del hombre de la vida comenzó a cambiar. El cambio más significativo con respecto a la etapa del Paleolítico era su conversión a ser un granjero y pastor. Asimismo, se estableció en aldeas estables, con el que se convirtió en sedentario .

Aumento de la población.
Después de la revolución neolítica nuestra especie comenzó a multiplicarse con toda rapidez. La introducción de una economía productora de alimentos afectó, como una revolución, a las vidas de todos los involucrados en ella lo bastante para reflejarse en la curva de la población.

Para incrementar la provisión de alimentos, fue necesario sembrar más semillas, cultivando mayor extensión de tierras. Los niños se hicieron económicamente útiles porque podían ayudar a deshierbar los campos, espantar los o cuidar de ovejas y vacas.

Excedente de producción
La producción de alimentos, proporcionó oportunidad para la acumulación de comida sobrante. El rendimiento de los cultivos y rebaños superó las necesidades inmediatas de la población. Así se inició el almacenamiento de grano y la conservación del ganado.
El sobrante ayudará a superar las dificultades en las malas épocas, formando una reserva ante la sequía y la pérdida de cosechas o fomentará el comercio rudimentario o trueque que se dará más adelante.

Alfarería e industria textil
Una característica fue la fabricación de ollas de arcilla. Su realización, aún de forma  simple, implicaba la apreciación de varios procesos distintos. Las vasijas permitieron almacenar alimentos y hacer viajes largos con provisiones de comida y bebida.
En las poblaciones neolíticas primitivas de Egipto y del Cercano Oriente se encontraron los primeros indicios de la industria textil. Prendas de vestir fabricadas con tejidos de lino o de lana, empiezan a competir con los vestidos de piel o las faldas de hojas, protegiéndose del frío y el sol.

No mucho después de que se estableciera la agricultura en la Europa occidental,  comenzaron a edificarse tumbas megalíticas. Estaban construidas a base de grandes rocas planas erguidas que formaban los muros de la cámara funeraria, que podía tener una sencilla forma de caja o ser un largo corredor con habitaciones laterales. La tierra se acumulaba en el exterior para formar una rampa y luego se arrastraban más piedras hasta la parte superior para formar el tejado, que seguidamente era cubierto de tierra. Estas tumbas eran utilizadas durante muchas generaciones. Cuando moría gente, se abría la tumba y sus cuerpos se depositaban junto a los huesos de sus antepasados. En algunas de las tumbas más grandes se han encontrados varios cientos de esqueletos. Veamos seguidamente la tumba principesca de Toya.

Entrada a la tumba principesca de Toya (Jaén)

Desde el período neolítico se inventó el telar, una pieza de maquinaria muy complicada y fundamental para tejer.

Los cambios sociales y culturales desde el Neolítico

Con la agricultura y la domesticación ya no hacía falta desplazarse para cazar, así que se asentaron de modo permanente en aldeas, es decir, se hicieron sedentarios. Los primeros aparecieron en Oriente Próximo: Jericó, Catal Huyuk, Urik, etc. Estos asentamientos se ubicaban al lado de un río para disponer con agua potable y riego para los cultivos. Construían sus viviendas con adobe, mezcla de barro y paja secada al sol. La nueva situación aumentó el tiempo libre de las personas. Pudieron dedicar más tiempo a tareas artesanales (con la mano) como la elaboración de tejidos con telares y  otras dejaron de trabajar en el campo y se dedicaros a otras actividades, por lo que apareció la especialización del trabajo. Con el tiempo las aldeas crecieron y se convirtieron en ciudades. Lo más probable es que estuvieran gobernadas por una asamblea en las que estaban representados los más ancianos por ser los más sabios y los jóvenes más populares por sus capacidades físicas o militares.

Los pueblos neolíticos querían disponer de más población para defenderse mejor de los ataques de los pueblos nómadas o de otros pueblos neolíticos. Por eso querían que las mujeres tuvieran muchos hijos.  Además las tierras no daban todos los años la misma cantidad de cosecha, así que también querían que los cultivos dieran más producción. Estas preocupaciones tiene relación con  las estatuillas femeninas llamadas diosas madre que se han encontrado en los yacimientos neolíticos (1). Los más probable es que adoraran a divinidades femeninas para favorecer la fertilidad (capacidad de dar fruto) de los cultivos y de las mujeres. Además se siguieron haciendo pinturas rupestres. En la Península Ibérica el estilo levantino del Paleolítico evolucionó hacia unas formas más esquemáticas durante el Neolítico.

Al mismo tiempo aparecen las primeras construcciones de piedra. Los templos se construían siguiendo la orientación de los astros y su función era servir como calendario agrícola. Así sabían cuándo iban a volver las lluvias y cuándo se debía cultivar.

LA EDAD DE LOS METALES

Imágen de la ciudad de los Millares (Almeria)

Esta época transcurre desde los 4.000 a. C. al siglo XI a. C. Esta etapa se subdivide en tres períodos, cobre, bronce e hierro, coincidiendo con el uso mayoritario del metal correspondiente. No en todas las sociedades se da en un mismo momento una época determinada, pues en esta etapa histórica, aparecen las primeras civilizaciones o sociedades más complejas y comienza a utilizarse la escritura.

La Edad del Cobre hace referencia al uso del cobre fundido, pues los objetos de cobre martilleados se consideran incluidos en el Neolítico.
Las primeras pruebas de metalurgia del cobre aparecen a partir de 6000 a.C. en Anatolia y Mesopotamia. Desde allí la Edad del Cobre se fue extendiendo y sobre el 3000 a.C. ya es común en Europa. En un primer momento el cobre se moldeaba en frío, es decir se le daba forma a golpes, pero luego se usaron hornos. El cobre se usaba  para objetos decorativos (por su brillo), y como era más resistente que la piedra de sílex, también se usaba para hacer hachas y puntas de flecha.
En la Península Ibérica destaca el asentamiento de Los Millares (Almería).

La Edad del Bronce se caracteriza porque el hombre aprendió a realizar la aleación del cobre y el estaño que se mezclaban en un horno de carbón vegetal el cobre (calcopirita o malaquita) y el estaño (casiterita). El bronce presentaba la ventaja de su mayor dureza y durabilidad frente a las herramientas y armas realizadas en piedra o cobre. En Sumeria se comenzó a utilizar el Bronce a finales del IV milenio a.C. Esta innovación tecnológica se fue extendiendo paulatinamente de forma que llega a la Península Ibérica durante la segunda mitad del III milenio a.C.

La utilización del estaño en la fabricación del bronce intensificó las relaciones comerciales entre Oriente Medio y las minas de casiterita (fuente de estaño) halladas en los Balcanes, Galicia o Bretaña.

En Europa occidental se extendió la cultura del bronce llamada del vaso campaniforme (3.000-, caracterizada por realizar piezas de cerámica con esta forma. En la misma zona de los Millares, se desarrolla la cultura del bronce de El Argar que se caracteriza por sus poblados amurallados y sus enterramientos en tinajas (vasijas de forma ovalada y sin asas). 

La Edad del Hierro comienza en Oriente Medio en el tercer milenio a.C. pero hasta el segundo milenio a.C. no se llegó a generalizar.
La abundancia de hierro, sus mejores propiedades y el hecho de ser más barato que el bronce extendió su uso y el conocimiento de la nueva técnica metalúrgica necesaria para ello. Entre el 3000 a.C. y el 2000 a.C. aparece un gran número de objetos fabricados con hierro fundido en Anatolia, Egipto, Mesopotamia, el Indo… En un primer momento el hierro se utiliza para fines ceremoniales, pues era un metal muy caro. Pero serán los Hititas los primeros en dominar la metalurgia del hierro sobre el siglo XIV a.C. y a partir del siglo XII a.C. su uso se generaliza y utilizarlo con fines militares.

 En toda la Península, como en el resto de Europa Occidental, se extiende la cultura de campos de urnas, llamada así por incinerar a los cadáveres y guardar las cenizas en urnas de cerámica.  En Mallorca y Menorca se desarrolló la cultura talayótica, y más concretamente en Andalucía, hay dólmenes. Siendo los mayores los que se encuentran a las afueras de Antequera (Málaga). Se llaman de Menga y Viera.

Mapa de la Peninsula Ibérica en la Prehistoria (por profesorfrancisco.es)

Curiosidad: La prehistoria en España

Web Consultadas:
http://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoblog/msuaump/sociales-2o-eso/tema-7-la-prehistoria/ Web de Miguel Angel Suárez Umpierrez
https://sobrehistoria.com/
https://www.profesorfrancisco.es/2010/03/prehistoria.html

Actividades Interactivas.

SOFTWARE EDUCATIVO PARA PRACTICAR

Claves de la Evolución Humana en el ITE – Zona de Descarga/Secundaria/Ciencias Sociales. Elaborado por Juan Luis Arsuaga y Ignacio Martínez Mendizábal.
El Paleolítico en Atenex por Javier Díaz Clemente.
La Prehistoria por Alfonso Gaspar Hernández en Atenex – Junta de Extremadura.
La prehistoria por Manuel Payán Cortés del IES Dolmen de Soto Trigueros en Clic
Tras las huellas de nuestros orígenes en el ITE – Zona de Descarga/Secundaria/Ciencias Sociales. Elaborado por Heliodoro Núñez López
Unidad Neolítico por Víctor Carrasco Martínez en Procomún.
Viaje a la Prehistoria por Rubén Montalbán López en Procomun

VOCABULARIO BÁSICO DEL TEMA

Altamira. Lugar donde de Cantabria en donde se hicieron las más famosas pinturas rupestres.
Arte mobiliar. Arte con pequeños objetos esculpidos (estatuas) o grabados.
Atapuerca. Lugar donde se encuentra el principal yacimiento de homínidos en la península ibérica.
Australopiteco. Uno de los primeros simios bípedos (andan como nosotros) de hace 4 mill. de años.
Bifaz. Instrumento tallado por las dos caras que usaban para cortar y perforar.
Bipedismo. Característica referida a la forma de andar, que los homínidos realizan de forma ergida, a diferencia del resto de especies. 
Homo habilis. Especie del género homo de hace 2 mill. de años que aprendió elaborar instrumentos golpeando o tallando piedras.
Homo erectus. Especie del género homo de hace 1,8 mill que controla el fuego y el primero que se extiende fuera de África.
Hombre de Neandertal. Especie del género homo que vivió desde hace 250 mil años hasta hace 25 mil, se asocia al paleolítico medio.
Homo sapiens. Única especie del género homo que existía cuando empezó el neolítico.
Horda o clan. Grupo humano de más o menos 30 personas unido por lazos familiares.
Nómadas. Característica de los grupos  humanos que carecen de un asentamiento fijo y se desplazan buscando alimento.
Paleolítico o Edad de Piedra. Etapa tecnológica en la que los homínidos aprenden a hacer instrumentos, desde hace 4,5 millones de años.
Proceso de hominización. Proceso por el cual algunos simios evolucionaron desde hace 6 millones de años hasta dar lugar a los homo sapiens (nosotros).