Art 9 – Maquetas y esquemas representativos para la modificación de la deglución atípica y dislalias

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Por Matilde de Abelleyra

Prof. Nac. de Escultura de la Escuela de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón (Argentina)

Justificación.

Es un procedimiento que se apoya en el conocimiento y utilización del hueso hioides y el aparato hial en la deglución y la articulación de los sonidos del lenguaje. Es un modo de trabajar que consiste en el desarrollo y utilización de distintas técnicas combinadas entre si de modo que conforman un todo único. Tienen una secuencia. Se ordenan según lo que se propongan modificar, cada una de ellas forma un módulo de trabajo independiente.
Los módulos 1 al 6, inclusive, tratan la deglución. Desde el módulo 7 en adelante, tratan específicamente las dislalias.
Una vez utilizada una de las técnicas, tiene la característica de que puede incorporarse a la explicación de la siguiente, de modo total o parcial.
Todas tienen material didáctico explicativo especialmente diseñado, que permite la comprensión de los conceptos impartidos; este material guarda una relación de semejanza con las estructuras anatómicas que se ponen en juego y muestra cada una de las técnicas implementadas. También se utilizan láminas que muestran estructuras anatómicas y un esqueleto plástico completo donde se ve el aparato hial.

Módulo 1.

Con el material llamado “boca gigante” (ver imagen superior) daremos una explicación didáctica de un aspecto funcional de la deglución, desde que se incorpora el alimento hasta que se eleva la punta de la lengua.
Sobre la superficie de una maqueta que representa en escala el maxilar inferior y las estructuras dentarias, se encuentran ubicadas distintas “maquinarias de la construcción” que representan alguno de los procesos esenciales de la deglución. De esta manera, utilizando analogías con objetos conocidos, se va explicando a las personas con las que trabajamos, sencillamente como si fuera un juego, la manera de realizar los movimientos para lograr una deglución correcta.
Así, detrás de los incisivos, está la “grúa”, a un costado a la altura de los molares, el camión “mezclador”. Atrás y en el medio del borde posterior, el camión “volcador”.
Por fuera de la “boca gigante”, a la altura del camión “mezclador” un camión “palanca” y, más hacia atrás el camión “tanque”.
Cada uno toma la función de algunos de los órganos, secreciones, movimientos y procesos de la deglución.
Luego de haber hecho la evaluación correspondiente de la deglución y la articulación de quién desea modificar estos aspectos, representamos con el material “incisivos” su modo habitual de deglutir y le decimos que vamos a utilizar una forma nueva de hacerlo.
En el módulo 1 comenzamos a trabajar el primer movimiento de rotación lateral de la punta de la lengua para provocar el estiramiento de los fascículos superiores de los genioglosos. Este movimiento lo representa la “grúa”.
Lo hacemos de este modo, colocamos un trozo de alimento sobre la punta de la lengua y solicitamos que lo deposite en los molares. Rota primero para un lado. Percibiendo con claridad el movimiento y pidiéndole que la punta de la lengua no se doble para arriba ni para abajo; luego rota para el otro lado.
Le pedimos que coloque el dedo índice donde termina el maxilar inferior y comienza el cuello y que note que allí existe un movimiento que acompaña a la rotación de la punta de la lengua.

Módulo 2.

En el segundo módulo jugamos al “Tip-tap” para dar mayor tonicidad al labio superior, alargarlo y remarcar los bordes del surco del filtrus. El “Tip-tap” es un juego de asociación rápida de pares de figuras. Estas figuras pueden ser cartas con el mismo número o imágenes que guarden alguna relación entre si.
A la orden de “Tip” que da uno de los jugadores que actúa como director, ambos dan vuelta una carta o figura. En caso de formar un par el primero que lo percibe y dice “Tap” se los lleva. En caso de empate quedan sobre la mesa y las recoge el ganador del par siguiente. El juego tiene un número de cartas determinado que permite asociaciones frecuentes y lo convierte en un juego de corta duración. Son catorce cartas en total. Se las reparte, se las mezcla y se las coloca con la figura hacia abajo sobre la mesa, de modo que ninguno de los jugadores las vea. Gana el que tiene mas pares de cartas.
El sonido “Tip” está acompañado de dos movimientos que deben realizarse en forma simultánea:
el estiramiento de los fascículos nasolabiales del orbicular superior de los labios.
El acortamiento de los músculos zigomáticos al pronunciar la vocal “i”.
El sonido “Tap” está acompañado de dos movimientos que deben realizarse también en forma simultánea:
el estiramiento de los fascículos nasolabiales del orbicular superior de los labios.
Acortamiento levemente menor de los zigomáticos al pronunciar la vocal “a”.

Ambos sonidos se siguen con la oclusión de los labios.
Vamos a pedirle también que realice estas dos acciones en forma simultánea. Esto trae como consecuencia una deformación notable de los sonidos “i” y “a”, lo que produce extrañeza. Ya que está acostumbrado a pronunciarlos de una forma determinada.
Es justamente esta sensación de dificultad en la articulación provocada por el estiramiento sumada a la velocidad del juego lo que provoca la estimulación de la zona en cuestión.
Una vez concluido el juego del “Tip-tap” hacemos que se observe nuevamente en el espejo para notar los cambios.
Para incorporar este movimiento de estiramiento a la deglución le pedimos que haga el movimiento de la “grúa” y luego comience a estirar el labio superior empujándolo desde la base del tabique nasal.
Con un juego de mesa en el que se gana a intervalos regulares incorporamos alimento y realizamos la “grúa” y este estiramiento cada vez que ganamos.

Módulo 3.

Con esta técnica se forma el bolo alimenticio.
Utilizamos el material “boca gigante” y en particular el camión “mezclador” y el camión “tanque”.
Le explicamos que allí la lengua, con la ayuda de los molares y la saliva forman la “bolita”. Con un trozo de materia plástica damos forma al bolo alimenticio. La forma aceptable es la ovoide. Vamos a decirle que él, con su lengua va a modelar el alimento, como si fuera una sustancia plástica. Incorporamos aquí al hueso hioides y al aparato hial a la deglución. Explicamos su importancia.
Mostramos su unión al cráneo por medio del aparato hial y como, en los distintos animales aparece articulado con el cráneo o suelto como en el caso de los reptiles y aves.
Le pedimos que deposite el alimento sobre los molares y que lo deje allí para que estos comiencen a triturarlo. Cada vez que el alimento se aleja de los molares, la lengua, ahora movilizada desde su base por el hueso hioides, lo empuja otra vez hacia ellos para modelarlo en forma de “bolita”. Lo observamos en nosotros y en él, repetimos la acción hasta que logre la forma aceptable.
Observamos como lo forma y con la sustancia plástica que utilizamos en un principio modelamos lo que observamos dentro de su boca. Nosotros lo hacemos también y si él lo desea hace el modelo.

Módulo 4.

En este módulo aprendemos a utilizar los músculos zigomáticos para empujar el bolo, como si se tratara de un golpe de una raqueta de tenis. Le pedimos que observe en un espejo la arcada zigomática, los pómulos y ubicamos los músculos en cuestión.
Con los dedos en la misma ubicación pronunciamos “u” y notamos su estiramiento. Pronunciamos “i” y percibimos su acortamiento. De esta forma incorporamos “a” para notar su posición media, “e” posición de semi-acortamiento y “o” semi-estiramiento. Utilizamos otra vez “boca gigante” para ubicarnos en la secuencia lógica de la deglución y explicamos que mediante estos músculos y la ayuda de la lengua vamos a ubicar ese bolo en la base de la lengua. Justo debajo de la úvula.


Armamos el bolo y en el momento en que se lo percibe de forma más o menos ovoide, listo para ser tragado, actúan los músculos zigomáticos que logran empujarlo a la base de la lengua. El maxilar cae en forma mas pronunciada y ellos se acortan pegándole al bolo como si se tratara de una raqueta. En este momento ubicamos el bolo sobre el camión “palanca” y con un golpecito lo hacemos saltar hacia adentro de la “boca gigante”.
Para formar el bolo usamos galletitas dulces, semi-dulces y saladas. El motivo es que aparece el sentido del gusto a facilitar la ubicación del bolo. Dulces porque en este caso es la punta de la lengua la que ayuda en el movimiento, saladas porque es el borde y semi-dulces porque trabaja una zona intermedia.

Módulo 5.

En este módulo trabajamos solamente con caramelos de gelatina pues vamos a provocar con el acortamiento de los músculos milohioideos el movimiento de elevación de la punta de la lengua y su apoyo en la bóveda palatina por la elevación del hueso hioides.
Le pedimos que ubique un caramelo de gelatina en la base de la lengua, puede hacerlo manualmente o con movimientos de rotación de la lengua sobre si misma., si es que no lo logra mediante el uso de los músculos zigomáticos. Con estos movimientos de rotación el alimento choca contra los incisivos y logra su ubicación. Es un movimiento similar al de la succión.
Una vez que se encuentra debajo de la úvula le pedimos que espere un momento aunque tenga ganas de deglutir.
Debe notar que al tragar este sube y luego baja. Este movimiento de elevación del hueso hioides coincide con la aplicación de la punta de la lengua en la bóveda palatina, porque es él quién la propulsa.

Apoyada en ese lugar la lengua hace un movimiento semejante a una “ola” y la comida se va para atrás. Deslizándose por el plano inclinado que produce la lengua al elevarse.
Y, en un tercer momento, con el dedo pulgar detrás de la sínfisis mentoniana le hacemos percibir el movimiento de los músculos milohioideos acompañando el ascenso y descenso del hueso hioides mientras forma el bolo.

Módulo 6.

Esta vez formamos el bolo alimenticio con galletitas de leche. Le pedimos que realice estos movimientos sin esperar antes de deglutir. Buscamos que encuentre la velocidad adecuada.
Una vez que lo logra le pedimos que deje que sea la saliva y la percepción del bolo alimenticio en la base de la lengua quienes desencadenan el movimiento de la deglución. Lo fijamos con un juego de mesa donde practicamos a intervalos regulares.
Como aquí concluye su tratamiento vamos a hacer un ejercicio para percibir en el otro su modo de deglutir y vamos a imitar, nosotros, conscientemente, una deglución atípica, una realizada en forma regular con una leve presión en los labios y una adecuada.
Para esto, utilizamos un tablero con una cuadrícula que forma 32 celdillas, 8 de las cuales son mas grandes.
Confeccionamos en una hoja aparte un plan de acción donde conste el modo en que vamos a comer las galletitas. El otro no debe ver este plan. Recién al final del ejercicio y cuando el otro terminó de adivinar como lo hacíamos lo damos a conocer.
Con las fichas marcamos nuestra observación indicando si lo comió “bien”, “mal” o “regular”, ubicando la ficha en el lugar correspondiente. Con “incisivos” ubicamos la lengua en la posición adecuada para pronunciar cada uno de los sonidos del lenguaje.
Con el fonema “s”, la lengua se aplana, la punta apoya en los incisivos inferiores y dejamos salir suavemente el aire.
Con los fonemas “t”, “l”, “n” y “ñ”, ubicamos la punta de la lengua arriba.
Decimos algunas palabras con estos sonidos.

Módulo 7.

En este módulo comenzamos el tratamiento de las dislalias. Le pedimos que coloque el dedo índice en el lugar descrito antes y articulamos algunas palabras. De este modo percibe micro-movimientos del hueso en cuestión mientras habla.

El juego que utilizaremos ahora es del tipo de la lotería.
Cada uno dirá en voz alta el nombre del objeto representado en la ficha y para decirlo mantendrá en una posición forzada a la lengua, como si trabajara solo ese músculo de la lengua. Representamos su posición, así hasta completar los 9 músculos:
Para movilizar el geniogloso rotamos exageradamente la lengua sobre si misma hasta que se proyecte hacia fuera de la boca y, en esta posición, articulamos.
El segundo será el estiligloso llevando toda la lengua rotada hacia arriba y atrás.
Seguimos con el hiogloso, haciendo descender la base de la lengua y angostándola.
El palatogloso llevando la lengua hacia arriba y atrás, el faringogloso con un movimiento semejante.
Para movilizar el amigdalogloso elevamos la base de la lengua dejando la punta plana.
Con el lingual inferior rotamos la lengua hacia abajo.
El lingual superior eleva la punta y el transverso angosta la lengua y la proyecta hacia fuera.
Una vez terminado el juego le pedimos que sostenga la punta de la lengua entre los dedos y que la inmovilice mientras habla. De este modo debe decir algunas palabras sin que la lengua se retraiga.
Le pedimos que lea o articule algunas palabras sin exagerar ninguno de los movimientos.

Módulo 8.

Aquí vamos a trabajar con el músculo milohioideo ya que tiene relación con la elevación de la punta de la lengua. Lo ubicamos anatómicamente en la lámina que muestra un corte sagital de la cabeza, lo ubicamos en el material “incisivos” mostrando como forma el piso de la boca, lo percibimos en la deglución al contraerse, elevando el hueso hioides, llevando la punta de la lengua hacia arriba y aplicándola en la bóveda palatina. Con el material “incisivos” le mostramos que en ese mismo lugar la lengua se apoya y vibra para pronunciar el fonema “r”. Una vez que terminamos este juego recordamos el “Tip-tap” y lo jugamos reemplazando estos sonidos por “Rip-rap”.
Comemos un trozo de galletita con el dedo pulgar presionando suavemente el músculo milohioideo y el índice tomando el maxilar inferior. Debe percibir el descenso del músculo en la masticación.

Módulo 9.

Vamos a lograr aquí que perciba el papel fundamental que tiene el hueso hioides en la articulación de todos los fonemas. Con el material “incisivos” vamos mostrando las distintas posiciones que adopta la lengua en la articulación de los fonemas, su relación con el paladar, si se aplana, si vibra, si se eleva en la punta, si se eleva en la base. Al colocar el dedo índice en el lugar en que se ubica el hueso, nota que realiza pequeños movimientos de cambio de ubicación o vibración al pronunciar cada uno de ellos. Estos movimientos de la estructura ósea permiten la articulación.
Le vamos a mostrar como sube y baja también según lo desplacemos hacia arriba o hacia abajo. Y como este movimiento pone en movimiento la punta de la lengua. Colocamos el dedo índice donde termina el mentón y comienza el cuello, a la altura del hioides, y lo movemos rápido y suavemente hacia arriba y hacia abajo. Le pedimos primero que note como el movimiento se desplaza desde la base hacia la punta de la lengua y unavez que percibe el movimiento, deja salir el aire para pronunciar “r”. El sonido que aparece se asemeja al fonema “r”.
Terminamos el módulo jugando al “Tip-tap” pero esta vez el sonido que se repite es “Sip-sap”.

Módulo 10.

En este último módulo observamos si han quedado dificultades en la articulación de los fonemas. En caso de persistir alguna dislalia dejamos pasar un mes y realizamos otra observación.
El movimiento de rotación lateral de la lengua, que hacemos desde el hueso hioides, hace que se descontraigan los fascículos superiores de estos músculos y la punta de la lengua deja de estar rotada sobre si misma.
Mostramos en una lámina anatómica su ubicación y acción que lleva el hueso hioides hacia abajo y atrás. Rotamos los hombros hacia atrás y abajo para movilizar los omóplatos y al mismo tiempo que hacemos esto pronunciamos una palabra cualquiera.
Otra vez jugamos al juego de la lotería y cada vez que levantamos una ficha decimos su nombre en voz alta movilizando los omóplatos.
De este modo desviamos la atención puesta en la cavidad bucal y la extendemos al esqueleto en general.
Terminamos este módulo con un juego libre para observar con detenimiento la articulación de los distintos sonidos.

Fdo. Matilde de Abelleyra
Contacto: mabelleyra@arnet.com.ar

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